“Herru Santiagu, Got Santiagu, E ultreia, e suseia, Deus adiuva nos. ¡Oh Señor Santiago!”
Códice Calixtino
¡Hola, “caleyante”!
¿Has hecho el Camino de Santiago? Aunque no tengas la Compostela, ¿has realizado alguna de sus etapas? Seguro que, aun sin saberlo, en algún momento has caminado por parte del camino, ya que, hoy día, son muchas las ramas y variaciones que se desprenden de aquel Camino Primitivo.
Pero, profundicemos un poco en su historia.
LEYENDA / TRADICIÓN DEL ORIGEN
El origen del Camino de Santiago gira en torno a la leyenda del descubrimiento de la tumba del apóstol. Entra en la Fe de cada cual, el darle más o menos veracidad a los hechos que continúan.
SANTIAGO EL MAYOR
Cuenta la tradición que, tras la muerte de Jesús, los apóstoles se reparten las regiones para predicar y extender el evangelio por todo el mundo. A Santiago de Zebedeo (hijo de éste con Salomé), llamado Santiago el Mayor, y también conocido como el “Hijo del Trueno”, le toca como misión Hispania, por lo que se instala en tierras de Gallaecia. Pero frustrado al no prosperar su cometido, regresa a Jafa (Palestina), en el año 44d.C. Allí, el rey Herodes de Agripa I, ordena su muerte y posteriormente que le den sepultura.
EL «TRANSLATIO»
Sus discípulos, Teodoro y Atanasio, incumplen la orden del rey de enterrarlo, dando lugar al “Translatio”, que se traduce como el traslado del apóstol hasta Iria Flavia.
Para ello, embarcan sin rumbo, llegando casualmente a la costa norte de Gallaecia, hasta la ría de Arosa. Dejan la barca en un milario conocido como “el Pedrón”, lo que hoy correspondería con la iglesia de Santiago de Padrón.
Pero ahí no terminan las peripecias, ya que la reina de Iria Flavia era Lupa, una reina pagana que no cede terreno para enterrar al apóstol, a pesar de las súplicas de sus discípulos.
Y, en este punto, se cohesionan varias historias para explicar cómo Lupa se convierte al cristianismo.
Teodoro y Atanasio huyen con el cuerpo, perseguidos por la reina, pero hay un hundimiento en un puente sobre un río que les salva. La reina les deja entonces dos bueyes salvajes para transportar el cuerpo. Éstos, pronto, se hacen dóciles, y, sin marcarles ningún recorrido, deciden parar en un paraje a beber, el lugar donde finalmente se le entierra.
ENTIERRO Y APARICIÓN DE SANTIAGO
Tras estos actos milagrosos, Lupa se convierte al cristianismo, y le da sepulcro a Santiago en el Arca Marmárica (mausoleo de la prócer Atia, probablemente misma mujer que la reina Lupa, la cual también es enterrada ahí). Al fallecer los discípulos, son enterrados junto a la tumba de Santiago.
Con el paso de los siglos, el lugar se fue abandonando y olvidando, hasta que en el año 813, la vecindad de Iria Flavia (Padrón) ve durante unos días unos destellos luminosos en el cielo. Pelayo, un humilde ermitaño, se lo cuenta al obispo Teodomiro, y tras varias excavaciones descubren el sarcófago, entendiendo a quién correspondía.
El obispo se dirige a la capital del reino, Oviedo, para comunicárselo al rey, Alfonso II “el Casto”. (Pincha en el enlace si quieres leer la entrada de la historia de Oviedo).
PRIMER PEREGRINAJE
Se dice que el origen del Camino de Santiago (aunque hoy en día se cuestiona), se da cuando este rey, Alfonso II, decide ir a comprobar este hallazgo hasta Iria Flavia, conformando así el Camino Primitivo, que es el primer camino de los Caminos Xacobeos. A su vez, decide construir un templo para albergar los restos del apóstol, la Catedral de Santiago, dando lugar al “Campus Stellae” (Compostela).
Y, en caso de no haber sido Alfonso II el primer peregrino, habría sido Alfonso III, que viajó a finales del siglo IX junto con su mujer a visitar al apóstol.
Un matiz importante es no confundir romero con peregrino, que los primeros eran los que iban a Roma para visitar los restos de San Pedro y San Pablo, entre otros.
CAMINOS DE SANTIAGO
CAMINO DEL NORTE
Esta primera peregrinación llega a oídos del resto de monarcas cristianos de toda Europa, que quieren también presentar sus respetos a Santiago. Lo hacen por el norte peninsular, evitando los territorios conquistados por los musulmanes, y creando el Camino del Norte.
CAMINO FRANCÉS
Según va avanzando la Reconquista, una variación se va haciendo más popular, el Camino Francés, con el que aparece la que sería la primera guía de viaje de la historia en el siglo XII, el Códice Calixtino, que relata todos los detalles del Camino de Santiago.
MOTIVACIÓN DEL CAMINO
A pesar de los peligros que entrañaban los caminos en la Edad Media, miles de peregrinos llegaban a Santiago de Compostela hasta el siglo XIII, para buscar la salvación o para expiar, bien sus pecados, o bien los de otros fieles que les pagaban para que lo hicieran en su nombre. Y, es que, podían incluso obtener indulgencia plena en Año Santo, que fue declarado por el Papa Calixto II en el siglo XI, si el 25 de julio caía en domingo. Si no era año santo, sólo se perdonaría la tercera parte de todos sus pecados, salvo que hallasen la muerte durante la peregrinación, que también se absolverían todos sus pecados. Algunas personas también lo hacían por cumplir sentencia. Por tanto, 3 eran los motivos para hacerlo: voluntad, promesa o penitencia.
DESCENSO DE AFLUENCIA Y EL RESURGIR DEL CAMINO
Debido, principalmente, a la peste, a partir del siglo XIV, desciende la popularidad en las rutas de peregrinación europeas, aunque el Camino de Santiago siempre tuvo peregrinos transitándolo.
Importancia tuvo el siglo XX, a la hora de volver a poner al Camino de Santiago en punto de mira. En octubre de 1987, se le va a declarar Primer Itinerario Cultural Europeo, por constituir un patrimonio vivo, tanto material (hospitales, albergues, lugares de culto, puentes,…), como inmaterial (mitos y leyendas, canciones,…).
Por tanto, a partir de 1990, cambia la visión respecto al Camino de Santiago, y se le da una importante promoción turística, ampliando su visión no sólo como una ruta religiosa, sino también como un intercambio cultural, social y artístico a nivel europeo, durante todos sus años de historia. Este hecho hizo que, en 1993, se declarase Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Cada vez más gente se une al Camino de Santiago, conformando diferentes enlaces y permitiendo hacerlo prácticamente desde cualquier lugar. Bien sea a pie, en bicicleta, en barco o a caballo.
LA COMPOSTELA Y EL SALUDO
Eso sí, para recibir la Compostela (y no Compostelana, como se conoce erróneamente), que es el documento acreditativo de haber hecho el Camino de Santiago, hay 3 requisitos: hacerlo con motivos religiosos o espirituales, haber realizado los 100 últimos km de cualquiera de las Rutas Xacobeas llegando a Santiago de Compostela (a pie o a caballo, si es en bicicleta, 200km), y acreditarlos. Se acredita con la Credencial del Peregrino, salvoconducto desde la Edad Media, en la cual se van reuniendo los sellos de los lugares recorridos (al menos 2 por día).
La Compostela surge cuando se institucionaliza la peregrinación a la tumba de Santiago en los siglos IX y X, siendo la vieira la insignia que se utilizaba. Pero debido a su fácil falsificación, en el siglo XIII la cambian por lo que hoy día conocemos como la Compostela.
Con toda esta información, sólo me queda desearte, ¡buen camino!
Es el saludo que hoy en día sustituye a “Ultreia” y “Suseia”, que eran algo así como “Vamos, adelante”, y “Vamos, más allá”. La segunda correspondería a la respuesta de la primera, y tiene su origen en el Códice Calixtino, esa primera guía del Camino de Santiago de la historia, a la cual hacíamos referencia anteriormente.
No obstante, hemos narrado el origen del Camino de Santiago, pero aun queda mucho por contar. En la siguiente entrada, conocerás la relación de «Asturias y el Camino de Santiago» . Así que, suscríbete al blog de VENTE A «CALEYAR», y, ¡no te pierdas nada!
Y, si quieres hacer un tramo de una etapa del camino, ponte en contacto conmigo y pregúntame por la ruta de senderismo de «Caleyando por el mar».
Así pues, ¡Ultreia, “caleyante/-a”!
